(Valencia, 31 de diciembre. Noticias24 Carabobo) Como es costumbre los carabobeños seguirán la tradición este 31 de diciembre de comerse las doce uvas, pero esta vez con un sabor de sacrificio, la razón: el excesivo precio de venta que presentan esta temporada decembrina, las importadas para muchos quedan descartadas de la mesa.
En un recorrido realizado por el centro de la ciudad de Valencia, consumidores coincidieron en que la tradicional fruta que se comen con el sonar de las doce campanadas que anuncian el año nuevo, supera los 50 bolívares las criollas, mientras que las importadas las consiguen en 120.
Por su parte, los comerciantes responsabilizan a los mayoristas del elevado costo de la uva. “Dicen que no se consiguen dólares”.
Respecto a las ventas, este año han bajado notablemente señalaron los vendedores ambulantes que se ubican en el casco central de la capital carabobeña.
Redactado por María G Rodríguez / Noticias24 Carabobo.
Comenta esta noticia via Facebook