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(Valencia, 16 de marzo. AFP) México despertó el lunes sin la familiar voz radial de una prominente periodista que desató una controversia en torno a una mansión de la primera dama, una decisión empresarial que consideró este lunes como «un atropello», probablemente planeado por alguien con «mucho poder».

Carmen Aristegui fue despedida la noche del domingo por la radiodifusora MVS, en el marco de un conflicto por su participación en «México Leaks», una nueva plataforma para recibir filtraciones sobre actos de corrupción.

Mi despido es «un golpe muy serio, es un atropello y nuestros abogados nos dicen que no tienen derecho a hacerlo y daremos la batalla», dijo una enfática Aristegui a la prensa, convocada en la mañana del lunes frente a MVS Radio, la emisora que horas antes había anunciado su destitución. La comunicadora también dijo que su despido fue ordenado por alguien «con mucho poder».

«Este equipo de periodistas está decidido a dar su batalla por la libertad de expresión», aseguró la también conductora de la cadena CNN en Español después de abrazar uno a uno a sus colaboradores.

Aristegui, de 51 años, ha sido una de las voces más críticas con los últimos gobiernos mexicanos. La semana pasada ya habían sido despedidos dos de sus colaboradores y ella insistió ante la prensa que permanecería en su puesto sólo si eran reincorporados.

«No podemos permitir que alguno de nuestros colaboradores pretenda privilegios en menoscabo de sus compañeros y mucho menos que pretenda imponer a la administración condiciones y ultimátum«, dijo MVS en el comunicado en el que dio a conocer el despido de Aristegui.