Caras luchadoras: Ananías Blanco forja valores desde hace 30 años con «Chicha Catalina»

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Foto: Composición/Noticias24Carabobo

(Valencia, 22 de abril. Noticias24 Carabobo) «La chicha!», «la chicha!» esa palabra, acompañada por el sonido de una pequeña corneta pero con suficiente intensidad, son el complemento perfecto para que los mas pequeños corran de sus casas con la rapidez que solo ellos logran para comprar uno de sus bebidas favoritas, la «Chicha Catalina» preparada por Ananías Blanco desde 1984.

«Para mi es una bendición de Dios» esa fue la mejor frase del señor Blanco para describir el momento en el que los niños con sus pequeños cuerpos cubren el área frontal de la bicicleta, a la cual Ananías incorporó un recuadro donde guarda la chicha.

Ananías Blanco

La venta de chicha es más que un negocio para Blanco. No ha sido egoísta pues ha transmitido todos sus conocimientos a otras personas, entre ellos, un hombre que anteriormente consumía sustancias psicotrópicas «La gente lo ve hoy y es todo un señor, progresó». Otro caso de superación ocurrió con un joven que pagó sus estudios de derecho con la venta de chicha y logró graduarse. «Le colocó a su carrito «Chicha Catalina 2» contó jocosamente Ananías quien aprovechó para aclarar que el nombre sólo se lo adjudicó para diferenciarlo de la competencia.

Foto: Ana Ramos/Noticias24Carabobo

Sus inicios

Ananías llegó de Colombia en 1970 en búsqueda de nuevas experiencias. Su primo le enseñó el arte de preparar la chicha pero sin revelar con precisión la fórmula. Los habitantes adyacentes a la plaza Santa Rosa fueron los primeros en degustar la chicha de este colombiano ejemplar, quien años después decidió emprender un sendero propio creando un negocio de venta de chica con marca exclusiva.

Años después decide residenciarse en Naguanagua donde le esperaban una amplia competencia, pero esto no detuvo su éxito: la originalidad se impuso «Le coloque al triciclo una cinta que tenía un sonido grabado y eso atraía a los clientes» comentó Ananías que paralelamente construía su vivienda en la avenida 190 gracias a su destreza como albañil heredado de su padre.

Foto: Ana Ramos/Noticias24Carabobo

«La primera intentona contra Carlos Andrés Pérez» como lo comentó, lo obligó a tomar nuevos riesgos debido a que el incremento repentino de los precios impedía la sustentabilidad del negocio. Por ello decidió mudarse a Las Palmitas, donde curiosamente no vende chicha porque la clientela esta destinada a un señor que el entreno.

Foto: Ana Ramos/Noticias24Carabobo

Desde 1985 comenzó a crear su ruta en Flor Amarillo, donde muy poco se conocía sobre esa bebida, lo que inicialmente dificultó sus posibilidades de venta, pero muy poco tiempo pasó para que Blanco fuese conocido cariñosamente como «El chichero».

En opinión de Ananías, el éxito de su negocio se debe a varios aspectos fundamentales: «En Santa Rosa mi primo tenía cuatro vendedores, incluyéndome, pero, era yo quien vendía más, decían que era por que tenia carisma». Además agregó que los precios del producto varían de acuerdo a la zona en la que este, «En los barrios cobro menos y a veces hay niños que no me pagan completo y lo dejo así».

Pese a la variación de precios de la materia prima, Ananías comentó que «nunca he bajado la calidad, aumento un Bolívar o dos. Desde que comencé hasta ahorita lo que hago es mejorar la chicha». Finalmente envió un mensaje alexionador «Si vas hacer ingeniero, tienes que ser el mejor, no funciona ser inconstante».

Redactado por Ana Ramos/Noticias24Carabobo

Foto: Ana Ramos/Noticias24Carabobo

Foto: Ana Ramos/Noticias24Carabobo