Durante la tarde y noche de este jueves en el juego inaugural en el cual se enfrentó Navegantes del Magallanes y Bravos de Margarita una espesa nube gris se posó sobre el terreno. Antes de escucharse la voz de «play ball» se desencadenó una fuerte lluvia lo que retrasó por más de 15 minutos el juego, posteriormente en la apertura del cuarto, el agucero se volvió a sentir lo que causó una suspensión de 1 hora 59 minutos.










