Luis Vicente
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Para el presidente de la encuestadora Datanalisis, Luis Vicente León, la medida de arresto domiciliario para el dirigente de Voluntad Popular, Leopoldo López, podría representar la apertura de un proceso para la negociación entre el Gobierno y la oposición que finalmente redunde en la solución a la crisis que afecta a Venezuela.

López
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“Ojalá esto represente una oportunidad para abrir las puertas a una negociación que permita mejorar las expectativas de solución pacífica a este conflicto que amenaza aún más la estabilidad del país y su deteriorada economía”, escribió León en el portal Prodavinci.

“Hay, sin duda, una oportunidad para la negociación, pero una negociación que no es popular en ninguno de los extremos y que implica concesiones”, remarcó.
Sin embargo, resaltó que “es muy temprano para estar claros sobre las razones e impactos de esta decisión, que es muy distinta a otorgar la libertad plena”.

Destacó que su “primera impresión es que resulta evidente que el Gobierno quiere transmitir un mensaje y que está respondiendo a la presión de las protestas y de algunos negociadores internacionales que tomaron como bandera la liberación de López para facilitar acuerdos futuros. Pero no sólo hay este mensaje de posible apertura (…) también vimos la actitud del TSJ de demorar su decisión sobre el antejuicio de mérito contra  la Fiscal General y la declaración de Henrique Capriles, abriéndose a una potencial negociación política bajo condiciones favorables”.

Para León “hay un movimiento estratégico del Gobierno para bajar la presión, quizás como consecuencia de los eventos absolutamente violentos y primitivos que sucedieron en el asalto a la Asamblea Nacional y que fueron demoledores en términos de imagen, para un Gobierno ya bastante maltrecho en ese sentido”.

Agregó que “las negociaciones a las que puede estar dispuesto el Gobierno están muy lejos de lo que aspira la oposición (salida de Maduro) y especialmente la que espera como triunfo la base opositora, que actúa con sobreexpectativas, como si ya hubiera ganado”.

Sostiene que “el Gobierno puede estar interesado en bajar la tensión porque: la situación política actual representa riesgos para él, pero nadie ofrece su cabeza de forma voluntaria, y menos si no siente que está boqueando o que ya perdió. No existe ninguna posibilidad de que renuncie ni se vaya, ni ofrezca ahora mismo unas elecciones universales, directas y secretas anticipadas debido a los costos de salida infinitos”.

Con información de Notitarde