iPhone
Foto: Referencial

Diversos rumores de las características innovadoras del nuevo iPhone, que representaría un cambio significativo respecto a sus sucesores iPhone 7S y 7S Plus, sería la aplicación de la pantalla OLED, que apenas tendría bordes superior e inferior y que sería curva por los laterales.

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Las fuentes de estos rumores son muy de fiar, pero también advertían de un asunto que podía trastocar su información: hasta verano, el diseño final del teléfono de Apple no iba a cerrarse, por lo que podía haber cambios si algo no encajaba. Todo apunta a que esa nueva pantalla gigante será plana, indica la página web MacRumors.

Quien asegura esto es un importante analista del mundo de la tecnología, Wayne Lam, que trabaja para IHS Markit. En sus palabras, «Anticipamos que Apple adoptará una OLED plana en su nuevo modelo especial del iPhone, algo similar al actual diseño de cristal 2.5D».

Esto significa, como el propio analista apunta, que el iPhone se parecerá más al LG G6 que al Samsung Galaxy S8, que sí tendrá una pantalla curva y que integrará las ideas tras la gama «Edge» tanto en el S8 como en el S8 Plus. De este modo, Apple da un pequeño paso atrás en una de las grandes novedades del diseño del iPhone, que ha sido criticado por su inmovilismo durante los últimos tres modelos.

Aunque el iPhone 8 o iPhone X (nombres que suenan como posibilidades y que no son finales) sí lucirá diferente con una pantalla más grande y alargada, que todavía está por ver si tendrá algún botón frontal o si integrará el sensor de huellas dactilares bajo su cristal, el cambio no será tan extremo como se había adelantado inicialmente.

Con información de El Mundo