LaFerrari
Foto: THX

Un coleccionista de identidad reservada pagó 2.129.560 euros exactos (más de 2,5 millones de dólares) por la unidad prototipo de LaFerrari que jamás podrá circular por calle. Desembolsando así una fortuna por un automóvil de exposición, único pero obligado a permanecer inmóvil.

LaFerrari
Foto: THX

La subasta del one-off es un síntoma de apertura de Ferrari, que suele conservar cierto recelo con sus modelos de preproducción. En la misma subasta, se vendió el último LaFerrari Aperta, la unidad número 210 del deportivo híbrido descapotable, a 8,3 millones de euros que serán donados a la organización Save the Children.

La subasta contó con unidades exóticas, clásicas, olvidadas, singulares o características de Ferrari, con una nota al pie de página: «Tenga en cuenta que se trata de un prototipo de vehículo no homologado para su uso en calle y por lo tanto no puede ser registrado. Ferrari recomienda que permanezca inmóvil e inactivo, sólo para la visualización estática. El ganador será obligado a firmar un documento oficial de Ferrari reconociendo esto».

LaFerrari
Foto: THX

Se trata del LaFerrari Prototype de 2013. Es el primer LaFerrari fabricado, creado únicamente para servicios de exposición y muestras privadas reservadas a clientes exclusivos, antes de que fuese anunciada la producción del primer súper-deportivo híbrido de la escudería italiana, un modelo que rompió el estereotipo purista de la marca e inauguró una inspiradora cultura.

El modelo es único: fue recreado en forma artesanal y por fuera de la línea de ensamblaje que construyó las 500 unidades de LaFerrari y los 210 ejemplares de LaFerrari Aperta. Y es especial: como declara el anuncio de la casa de subastas, no podrá utilizarse en calle porque no fue ni podrá ser homologado para su circulación.

Cabe destacar que el auto es completamente funcional. En teoría, podría acelerar y erogar la potencia de la que presume el deportivo híbrido: 963 caballos de fuerza (la combinación de un V12 de 800 CV y un motor eléctrico de 120 Kw), cero a cien kilómetros por hora en menos de tres segundos y 350 kilómetros por hora de velocidad punta.

El remate que celebraba los 70 años de la mítica casa de deportivos italianos vendió decenas de automóviles del Cavallino Rampante. Las previsiones de venta estaban estimadas en poco más de un millón de euros, cuando el modelo -con su producción ya agotada- ronda los tres millones de euros.

Con información de MSN