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Carmen
Foto: Cortesía

El Comandante de la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) de Nueva Esparta, vicealmirante Alfredo Pulido Pinto, informó que la escora o inclinación del ferry Carmen Ernestina, propiedad de la estatal Conferry, está controlada.

Carmen
Foto: Cortesía

En virtud de la información que trascendió por las redes sociales, aclaró que las autoridades están en cuenta de la situación y ya se están tomando las acciones correspondientes achicando algunas zonas del barco.

En mensajes de Twitter personas que abordaban otras naves con destino a la isla de Margarita escribieron: “Ferry Carmen Ernestina por segunda vez parcialmente hundido en el muelle de Puerto la Cruz, Posible Naufragio #Ferry #Conferry

Al respecto el jefe de la ZODI, explicó que, “la avería está controlada, la escora del buque se originó por el fenómeno de mar de fondo registrada en el área y el buque se golpeó contra el muelle, causando una fisura en el casco por donde está entrando agua”.

El jefe militar, también aclaró que el barco está fuera de servicio desde hace años y de hecho está en proceso de desincorporación para ser vendido como chatarra o hundirlo.

De igual  forma,  en su página web, la Organización Nacional de Salvamento y Seguridad Marítima de los espacios Acuáticos (ONSA), confirma que el ferry presenta pérdida de flotabilidad y se encuentra escorado.

18 años de navegación

El ferry Carmen Ernestina fue construido en los Astilleros de Austal Ships Pty. Ltd, en Australia mientras el propietario de Conferry era Rafael “Fucho” Tovar.

Fue puesto en gradas en 1998 y botado al agua para Consolidada de Ferrys C. A. Conferry. En el año 1999. Fue bautizado con ese nombre en honor a la abuela del propietario Tovar; la embarcación posee cuatro Waterjets y navega a 39,0 nudos, tiene capacidad para transportar 800 pasajeros y 200 automóviles.

Aparentemente, al momento de la expropiación de la empresa aún quedaban cuotas por pagar, pero el gobierno suspendió dichos pagos y con ello se incumplió el programa de mantenimiento que se hacía en los astilleros de Curazao, ya que corría el riesgo de embargo si salía a aguas internacionales.

Con información de El Universal