El incalculable valor de las pequeñas cosas

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Foto: Prensa Alcaldía de Libertador

Consultando la vieja bitácora de Libertador, hemos realizado un viaje por los diferentes espacios geográficos del municipio, tierra de poetas, artistas y guerreros; el cual encierra en sus entrañas un sin fin de anécdotas. Una de ellas se encuentra en la comunidad 12 de Octubre, bajo el techo de la humilde morada de la familia Cárdenas; pareja de ancianos que lleva 40 años unida en cuerpo, alma y mente, y con ellos sus más preciados tesoros, su hija y sus nietos.

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Foto: Prensa Alcaldía de Libertador

La inusual casa de piedra del sector encierra en sus paredes un conjunto de objetos que han sido recolectados con el pasar de los años y que para ellos tienen gran valor simbólico. Un recorrido a través de cada rincón de este excéntrico, pero maravilloso espacio, saca a la luz “reliquias” que para otros eran basura, pero para ellos son objetos que conservan mucho sentido existencial.

Amante de la vida, soñador, ocurrente, pícaro, artesano y pintor, Neptalí Cárdenas, a sus casi 80 años de edad, mantiene un espíritu tan joven como ninguno junto a su compañera de aventuras, Rosa Hernández.

“Tengo la firme creencia de que cada objeto que guardo tuvo un valor significativo para su primer dueño, lo que lo hace bastante especial para mí. También me dedico a la pintura y a la creación de juguetes en madera, fabrico aviones y carros para los niños. Mis cuadros son paisajes y pueblitos pintorescos, cada uno tiene su belleza, porque cada obra es única», exaltó este personaje con los ojos lleno de orgullo y pasión por lo que hace.

Adentrarse en la máquina del tiempo

Dando una mirada al pasado, Cárdenas expresó que decir la fecha exacta de cuando comenzó a coleccionar objetos es casi imposible. “Yo fui criado en un hogar humilde del estado Táchira, específicamente en un pueblito muy carismático llamado Santa Ana, allí di mis primeros pasos por esta vida. Siempre he tenido curiosidad por las cosas que nos rodean, y creo que esta curiosidad me ha llevado a ir rescatando objetos que tienen una historia y representan un tesoro”.

No fue necesario hacer memoria para determinar cuál fue el primer objeto que guardó, porque para él “todas las cosas son las primeras cosas”, es decir, que todo tiene un mismo valor.

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Foto: Prensa Alcaldía de Libertador

Aunque Neptalí dice no tener preferencia entre todas sus posesiones, en medio de un café, no ocultó su pasión por los automóviles, “soy amante de los carros antiguos, preservo en mi garaje, entre otras muchas cosas, un Dodger 68 modelo Coronet y una camioneta Ford 64; así como tengo estos vehículos, también conservo piezas más antiguas, como cámaras filmadoras o fotográficas, relojes de época, periódicos y muchas otros objetos que ni se imaginan”.

Por un momento Neptalí dirigió su mirada a uno de sus tantas antigüedades y lleno de nostalgia, hizo referencia a una cruz única y muy peculiar, elaborada en cobre, la cual fue un obsequio de su gran amigo antes de morir, él le dijo: “en las únicas manos que puede perdurar este Cristo, es en las tuyas”, por lo que la conserva con mucho cariño.

Una vida llena de aventuras

En referencia a su llegada hasta donde hoy se encuentra ubicado su hogar, Cárdenas hizo alusión a una ruta en la que viajó a Caracas en los años 70, para luego emigrar a Carabobo, específicamente al municipio Libertador, que para entonces no era un municipio autónomo, simplemente se conocía como Tocuyito, nombre que significa «agua de yuca».

“Aquí comencé a trabajar en varios oficios que me permitieron construir esta casita junto a mi esposa. Ya para ese tiempo traía conmigo algunas de mis piezas de colección”, enfatizó Neptalí.

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Foto: Prensa Alcaldía de Libertador

Al hablar de Libertador, las palabras fluyeron cargadas de un profundo agradecimiento y orgullo, porque esta tierra lo recibió como un hijo más. “Es nuestro hogar, la segunda casa después de la materna, en este territorio ha crecido mi humilde familia, es donde hemos visto volar muchos de nuestros sueños e hicimos grandes amigos”.

Con una gran convicción, Neptalí Cárdenas afirmó que la unión familiar es primordial en su núcleo, porque está convencido que donde hay amor, confianza y educación, hay esperanza de una vida más justa y feliz.

Así que como bien dice este gran hombre: “Siempre hay que sonreír”, porque para superar las dificultades, la unión es indispensable, solo unidos somos invencibles, así somos la Gente de Libertador.

Con información de Prensa Alcaldía de Libertador

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Foto: Prensa Alcaldía de Libertador
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