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Foto: Cortesía

El duelo entre el Manchester United y el Tottenham para ver quien continuaba su persecución al Manchester City, dejó como gran ganador a un United (1-0) que aprovechó un gol de Anthony Martial, tan sencillo como eficaz, para declararse como el gran aspirante a los citizens.

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En Old Trafford trascurrió un partido muy parejo, en el que las modificaciones, tanto de Mourinho y como de Pochettino, dejaron que la fuerza se impusiera a la creatividad. Pese a que la defensa fue más protagonista, los locales fueron los que se acercaron con más peligro al área de Lloris; mientras que los visitantes parecían extrañar, y mucho, al lesionado Harry Kane.

El partido estaba trabado, Las ocasiones de gol escasearon más que la lluvia en el desierto y las faltas se multiplicaron como los abrazos en fin de año, pero fue el Manchester quien en la segunda parte decidió buscar con más ímpetu el triunfo.

Tanto Lloris como el palo repelieron varias oportunidades, no obstante el gol llegó de una forma tan simple que de haberlo planeado difícilmente hubiera ocurrido, porque en tres toques tumbaron un muro que en 80 minutos lució infranqueable.

De Gea sacó desde el arcó, Lukaku cabeceó en el medio y Martial, que solo llevaba 10 minutos en cancha, la corrió y de zurda la mandó a guardar. Sencillo y efectivo, como si respirar fuera más complicado.

El United terminó el partido con algo de apuros, pero con una victoria que les permite escalar a la segunda plaza. La “Ley Martial” se le aplicó a unos Spurs que quedaron relegados a la tercera casilla y que ahora tendrá que correr detrás de dos equipos, que poco a poco están dictaminando que la lucha por la Premier estará centrada en Manchester.

Con información de Meridiano