Foto: Referencial

Un impresionante caso ha causado conmoción en México, luego que una joven fuese condenada a 13 años de cárcel, por haber perdido a su bebé en un parto accidental; se le acusa de tener muy poco instinto materno.

cárcel
Foto: Referencial

El hecho ocurrió el 17 de febrero de 2015, Dafne McPherson de 28 años, se retiró de su lugar de trabajo para salir a comer. Horas más tarde, la empleada volvió a una de las tiendas de la cadena Liverpool, para la que trabajaba, con el fin de continuar con sus actividades diarias.

Al regresar, comenzó a sentir cólicos y se dirigió de inmediato al sanitario del establecimiento. La vida de Dafne transcurría con normalidad, hasta que se percató que algo se desprendía de su cuerpo. Se trataba de un bebé de 8 meses de gestación.

Momentos después, y sin saberlo, McPherson sufrió un parto espontáneo en el interior de una de las cadenas departamentales más prestigiosas del país. Así lo narró ella misma, explicando que comenzó a sentir fuertes mareos hasta perder el conocimiento.

Según una cronología de los hechos, a las 5:30 pm nació la hija de Dafne; a las 6:10 pm, la cadena Liverpool llamó al servicio médico especializado; tres minutos después, a las 6:13 pm, la ambulancia se dirigió a la tienda departamental y arribó a las 6:18 pm.

Hasta ese momento, los tiempos beneficiaban la salud de Dafne y la de su bebé. Sin embargo, fue a la misma hora, a las 6:18 pm, que Liverpool negó el acceso de los médicos a la tienda, provocando la muerte del bebé, que había nacido vivo minutos antes, según medios locales. Fue a las 7:40 pm que Dafne fue trasladada al hospital y arribó en punto de las 7:50 pm al hospital de la zona.

Según la denuncia realizada por la Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social A.C., la cadena violó los derechos humanos de Dafne al «negarle el acceso a los servicios de salud especializados», así como violar su presunción de inocencia.

Dafne fue juzgada en el 2015 por un tribunal del estado y sentenciada a 13 años en la cárcel por el delito de «homicidio calificado», acusándola de no haber actuado con el suficiente «instinto materno». Ahora, su padre Edgar McPherson, ha emprendido una campaña activa para exigir justicia ante los atropellos cometidos en contra de su hija.

Con información de Actualidad RT