En el año 2012 a Ignacio Lehmann se le ocurrió la idea de capturar momentos mágicos de diversas partes del mundo con el objetivo de encontrar algo en común, y fue el mágico beso aquello que buscaba, pues en todas las fotografías encontró la magia de niños, adultos, parejas, familiares y amigos conectándose a través del llamado «idioma universal».









