Rolando Seijas, guacareño emprendedor y comprometido con el desarrollo de Venezuela

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Rolando Seijas
Foto: Alcaldía de Guacara

Más de 15 años trabajando para una empresa procesadora de maíz asentada en el municipio Guacara, fueron suficientes para que Rolando Seijas aprendiera a la perfección el oficio de transformación del importante rubro alimenticio, mismo que junto a los conocimientos adquiridos en el Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces), le permitió afinar los detalles para obtener harina de maíz precocida.

Rolando Seijas
Foto: Alcaldía de Guacara

Seijas quien además de ser un hombre trabajador, es esposo y un ejemplar padre de familia, indicó que la idea surgió por la preocupación luego de detectar la necesidad de reinventarse del venezolano, por las recientes dificultades de los ciudadanos para tener en su mesa el alimento que es emblema de la gastronomía criolla, como lo es la tradicional arepa.

En tal sentido,  agregó que junto a sus hermanos, Robert, Rudelfo y su cuñado Martín, se reunieron para buscar una alternativa, algo rentable que también les permitiera obtener un ingreso a través de los conocimientos aprendidos en la década de los años ‘90 en el Centro de Formación Profesional Jesús Obrero, ubicado en el casco central de la ciudad del eje oriental carabobeño.

Rolando explicó que, las condiciones para materializar la idea en la construcción de la planta procesadora del apreciado producto estaban dadas, “ya que durante un tiempo nos dedicamos a hacer mantenimiento y a la fabricación de las máquinas para la elaboración de colchones desde cero; razón por la que contábamos con nuestro propio taller, incluso teníamos material que pudimos transformar y del cual pudimos sacar provecho”, aseveró de manera entusiasmada el joven emprendedor.

Fabricación en cuatro días

Igualmente reveló, que sólo bastaron 4 días para el diseño y fabricación de la planta para el procesamiento de la harina de maíz precocida, “al quinto día ya estábamos comiendo arepa, no se imaginan la emoción que sentimos en ese entonces; imagínate, habíamos sacado masa para la elaboración del típico alimento”.

Rolando Seijas
Foto: Alcaldía de Guacara

Como primer paso, los visionarios hombres se propusieron fabricar la trilladora que les permitiría separar el grano de la concha, así como el molino, algo que no les llevó mucho tiempo, ya que según comentó Rolando, “cuando se tiene el impulso, no hay obstáculo que te detenga; es más, si nos hubiéramos propuesto hacer esto con mucha planificación, no tendríamos el resultado que hoy disfrutamos”.

Pero obtener el grano limpio, lavarlo, cocinarlo y molerlo no era suficiente para Rolando, ya que según expuso, “todo lo que estábamos haciendo me parecía tan familiar: la trilladora, el molino, la cocción del maíz; eso me trasladaba a mis años como obrero en aquella empresa ubicada en la zona industrial de mi querida Guacara, cosa que le agradezco al Creador, el haber pasado por allí, porque gracias a eso me las ingenié para aprender cómo se hace el procedimiento”.

Cuenta el ingenioso trabajador, que un día viendo el maíz ya precocido en espera para ser molido y convertido en masa, pensó en por qué no ponerlo a secar para ser procesado y transformado en harina, lo que lo llevó a buscar los métodos necesarios para cristalizar sus ideas.

“Para eso íbamos a necesitar un laminador y la secadora, por lo que inmediatamente les comuniqué a mis hermanos lo que tenía en mente y ellos sólo me preguntaron, ¿qué necesitamos para eso? y como estábamos inspirados fabricamos el cernidor, el  laminador, la secadora y ya pudimos obtener la harina”, exclamó con emoción el entrevistado, quien es residente del sector La Alegría, perteneciente a la parroquia Yagua.

Actualmente, la producción fabril es de aproximadamente 500 kilogramos por día, en la que intervienen un total de 10 personas que, según la clasificación del Ministerio de las Comunas, están agrupadas en una Unidad Productiva Familiar (UPF), organización cuyos integrantes pertenecen a un núcleo familiar que desarrolla proyectos socioproductivos dirigidos a satisfacer sus necesidades y las de su comunidad.

Rolando Seijas
Foto: Alcaldía de Guacara

Esta solidaridad se hace evidente en el trabajo mancomunado de esta asociación con los integrantes del Consejo Comunal La Alegría 2021, con quienes mantiene un convenio para que sea esta organización popular la encargada de la distribución equitativa del demandado producto entre los vecinos, “actualmente sacamos esa cantidad, pero estoy convencido que nuestras capacidades pudieran ir más allá, y de que en un determinado momento podríamos llegar a los mil kilos diarios”.

 Distintas ayudas

Asimismo, este hombre, casado y padre de tres hijos, reconoce la ayuda recibida a través de los encuentros organizados por la Misión Saber y Trabajo Venezuela, mediante los talleres de orientación teórico-prácticos en los que pudo participar, junto a otros emprendedores de distintos estados del país, y en las que, según comentó, presentaron varias propuestas para los diseños ideales de las plantas procesadoras, enfatizando la confianza depositada en él para la ejecución a futuro de su proyecto.

Es de destacar que la Misión Saber y Trabajo Venezuela fue creada  por el Gobierno Bolivariano en el año 2012, la cual tiene como centro al ser humano y por tal razón la misma se encarga de facilitar empleos, la incorporación a la actividad productiva, no sólo a través de un puesto de trabajo en una obra, institución o empresa, sino que puede ser de forma independiente mediante la conformación de cooperativas o de forma individual. Sentando así las bases del desarrollo de un sistema de trabajo productivo liberador.

Entre las instituciones en las que consiguió Rolando Seijas el punto de partida para cristalizar a largo plazo su proyecto de vida, está la Alcaldía de Guacara, liderada por Gerardo Sánchez, quien creyó en su iniciativa y le permitió a través de la Dirección de Desarrollo, Protección Social y Gestión Comunal, acudir a las instituciones del Gobierno Nacional para que éstas pudieran orientar mejor sus inquietudes hacia una actividad concreta.

Rolando Seijas
Foto: Alcaldía de Guacara

Este asesoramiento institucional fue el punto de arranque para allanar el camino de este emprendedor en la búsqueda de los apoyos necesarios para poder desarrollar a posteriori una industria, tal y como la imaginó, para satisfacer las necesidades y demandas de su entorno social y progresivamente convertirse en una fábrica generadora de empleo y de un producto de más alta calidad a un menor costo.

Sin dudas, el trabajo de este guacareño demuestra su convencimiento y fe en el empoderamiento de su gente, en seguimiento del legado sembrado por el recordado presidente Hugo Chávez Frías, como testimonio de su lucha social por reconocer las capacidades del pueblo, “tengo una conciencia socialista y estoy convencido de que es por medio del Estado que podré trabajar más por mi comunidad, por mi municipio, por Carabobo, y por qué no, por Venezuela”.

Sin duda, Rolando Seijas es un hombre optimista, quien a sus 40 años ha sabido llevar la vida de manera satisfactoria, con trabajo, esfuerzo, amor y dedicación por las cosas que hace, secretos que le han valido para hacerse fuerte ante las adversidades, “no nos hemos detenido, continuaremos trabajando por encima de como esté la situación de mi país; seguiremos produciendo, porque si hay algo importante que dejó el presidente Chávez es la conciencia de lucha para seguir adelante, caminando y avanzando”.

Con información de Prensa Alcaldía de Guacara

Rolando Seijas
Foto: Alcaldía de Guacara
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