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La inflación sigue galopando y se necesitan 300 dólares mensuales para vivir en el país. Según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas); la cifra de dólares es la que necesita una familia para vivir en Venezuela.

El precio de los alimentos esta semana se dispararon de precio; eso hizo que el salario se quedara corto. Muchas de las personas reciben en remesas 100 dólares o 150 dólares; por familiares que tienen viviendo fuera del país; pero se necesitan 300 dólares mensuales para poder comprar.

Este fin de semana el salario mínimo se vio golpeado ante el dólar; el mismo no llega a dos dólares en la actualidad. El elevado precio del dólar ha sido uno de los principales protagonistas de la inflación actual en el país.

300 dólares mensuales en la actualidad

Luego de terminar agosto, septiembre arrancó con un dólar sobre los 26 mil bolívares. Hasta ahora todos los rubros aumentaron de precio. Desde alimentos, medicinas, partes automotrices, ropa y calzado subieron de precio.

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El director del  Cendas, dijo que la moneda norteamericana va rumbo a emular el salario mínimo. Estimó que solo separan catorce mil bolívares para que el mismo alcance al sueldo actual. Destacó que allí una persona estaría ganando un dólar al mes, cuando se necesitan 300 dólares en la actualidad.

“Estamos en vías de que se extinga el bolívar como moneda nacional; prácticamente lo que estamos viendo. Usted puede ver como se lanza en la basura los billetes de menor denominación”, dijo el director del Cendas.

Vaticinó otra Navidad gris

Según el director del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas); dijo que no hay perspectivas positivas para el país. Afirmó que el panorama no es bueno para Navidad.

Para muchos es difícil vivir en Venezuela, en la cual se necesitan 300 dólares mensuales para vivir. Los salarios en el país no alcanzan un monto tan alto. Tampoco las remesas recibidas por los familiares.

“No hay esperanza de que esto mejore hasta tanto no haya un cambio político; lo que nos queda es arroparnos con la familia. Crear lazos entre gremios y sindicatos para atenuar, cubrir lo elemental, las necesidades más básicas”.