Exdefensora Gabriela Ramírez se llevó insultos por nuevo empleo

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Gabriela Ramírez, que cumpliera funciones como Defensora del Pueblo; en el gobierno de Hugo Chávez y parte de Nicolás Maduro se encuentra en España. La exfuncionaria que ahora se dedica a labores de cocina y dar inglés se llevó insultos en las redes sociales.

Ramírez fue criticada por el hecho de dejar el país y de irse a España a trabajar; de hecho llegó a ser tendencia en las redes sociales. Gabriela Ramírez que se llama en la red social Twitter “Gabriela del Mar”, la pasaron a llamar “Gabriela del Mal”; y cosas parecidas.

La exdefensora también criticó por el “bullying” a los portales Sumarium y ChacaoToday por incitar al odio en su contra.

Cocina y da clases de inglés

Entre las tantas cosas que hace Gabriela Ramírez en España, se dedica a cocinar como también a dar clases e ingles. Gabriela Ramírez fue el blanco e malos comentarios en las redes sociales.

La exfuncionaria también descargó a varias personas a través de su cuenta en Twitter. Donde tuvo la oportunidad de responder y defenderse.

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Dijo entre otras cosas que ella siempre ha vivido de su trabajo y por eso se dedica a la cocina y a dar clases. Dijo estar sorprendida por la persecución hecha al chavismo disidente.

“Salí de Venezuela pocos días después de sumarme al Frente Amplio Venezuela Libre, tras lo cual se produjo la detención de Miguel Rodríguez Torres. Jamás imaginé que la persecución en contra del chavismo disidente se tornara tan violenta”. Dijo.

Dijo que no tocó nunca el tesoro público

La exdefensora Gabriela Ramírez confesó que jamás tocó un céntimo del tesoro venezolano; y dijo que se sumó al Frente Amplio de Venezuela.

“Tampoco le fallé al pueblo porque jamás toqué un centavo del Tesoro Público ni tomé ventajas de mis relaciones para enriquecerme. En la escala de antivalores de ciertos sectores eso es motivo de burla, pero ese es el problema de esas personas, no el mío”.

“Me enorgullece trabajar, aprender cosas nuevas, meter la pata porque la cocina no es ninguna mantequilla y enseñar un idioma nuevo a niños. A los odiadores les diré algo: muéranse de la envidia porque estoy cocinando de “puta madre” como dicen aquí”.