La cáscara de piña, usualmente consumida en infusiones, es útil para mejorar la digestión, reducir la inflamación y la retención de líquidos. Además de fortalecer el sistema inmunológico y cuidarte de enfermedades respiratorias.
Todo gracias a su contenido de fibra, vitamina C, polifenoles y la enzima bromelina. También puede usarse para hacer abono y repelente de insectos para plantas. Así que lo la tires a la basura.
Para la salud: Digestión: Es una excelente fuente de fibra dietética que promueve la salud intestinal y ayuda a aliviar el estreñimiento.
¿Qué hacer con la cáscara de la piña?
Antiinflamatorio y diurético: La bromelina, una enzima presente en la piña, tiene propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo, mientras que la cáscara ayuda a eliminar la retención de líquidos.
Sistema inmunológico: Su contenido de vitamina C y antioxidantes fortalece el sistema inmune y ayuda a proteger el cuerpo contra los radicales libres.
Salud de la piel: Se le atribuyen propiedades que podrían ayudar a reducir el acné.
Colesterol: Su consumo puede contribuir a reducir los niveles de colesterol en el cuerpo.
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En el hogar y jardín: Abono para plantas: Las cáscaras pueden incorporarse al sustrato como abono para nutrir las plantas.
Repelente de plagas: Sirve para elaborar un insecticida o repelente natural para plagas que afectan los jardines.
Preparación de la concha
En primer lugar se lava bien la cáscara, se corta y se hierve en agua.
Se pueden añadir otros ingredientes como canela o jengibre para potenciar sus propiedades.
Se deja reposar la mezcla para que los sabores y nutrientes se infusionen antes de ser consumida.
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