La presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, acompañó este fin de semana a la comunidad evangélica del país en una multitudinaria jornada de oración celebrada en el Poliedro de Caracas.
El evento, denominado bajo el concepto de «Diplomacia de Fe», contó con la participación de destacados líderes religiosos internacionales y representantes de diversas congregaciones venezolanas.
Durante su intervención, la mandataria encargada resaltó la importancia de la fe como motor de transformación social en el actual contexto que atraviesa la nación. Rodríguez exhortó a los fieles y a la ciudadanía en general a seguir el ejemplo de Jesucristo, especialmente en este nuevo ciclo político y social. «Les pido que alcemos nuestros corazones, nuestras almas profundas, por la paz, la tranquilidad de Venezuela, por una Venezuela de felicidad», expresó con emotividad ante la audiencia.
Un llamado al perdón y la convivencia
Uno de los puntos centrales del discurso de la presidenta (E) fue el fortalecimiento de la ruta institucional hacia la reconciliación. En este sentido, reafirmó su compromiso con el Programa de Convivencia Democrática por la Paz y la implementación de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, herramientas legales y políticas orientadas al reencuentro de todos los sectores del país.
Rodríguez enfatizó la necesidad de sanar las heridas sociales del pasado: “Pido para que la Ley de Amnistía arrope el perdón entre los venezolanos y las venezolanas, que nuestros corazones sean curados del odio y la intolerancia”. Asimismo, solicitó una oración especial por el bienestar del presidente constitucional, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores.
Relaciones internacionales y reconocimiento histórico
En el ámbito de la política exterior, la presidenta encargada abogó por que Venezuela sea liberada de las medidas coercitivas unilaterales y manifestó su deseo de que las relaciones con el pueblo de Estados Unidos evolucionen hacia un marco de respeto mutuo, cooperación y convivencia. Según indicó, este equilibrio es fundamental para consolidar la prosperidad económica de la patria.
Al finalizar la jornada, las autoridades cristianas presentes otorgaron una distinción especial a Delcy Rodríguez. Este reconocimiento destacó su papel histórico como la primera mujer en la historia republicana de Venezuela en asumir la más alta magistratura del país, calificando su gestión como un hito de inclusión en la política nacional.
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