La persecución a Pablo Escobar, los últimos días del capo

pasarela de pago crixto
443
La persecución a Pablo Escobar - La persecución a Pablo Escobar

Noviembre de 1993 toda la policía de Medellín mantenía la persecución a Pablo Escobar, la captura que parecía imposible estaba a punto de darse. Agentes de la DEA, policías, militares y hasta colaboradores del Cartel de Cali querían dar con el capo.

La orden era mantenerlo con vida y extraditarlo a Estados Unidos, los agentes de la DEA esperaban ese momento de sacarlo de Colombia. Todos estaban volcados a la persecución de Pablo Escobar ya que había dinero de por medio.

Los policías sabían que podían cercarlo, el capo no tenía cuidadores, menos sicarios que velaran por él. Las emisoras de Medellín sobanan su nombre mientras estaba escondido en una de las barriadas.

Del otro lado el capo de la droga estaba descalzo con frío y hambre; había guardado unas galletas que le regaló una anciana y le dijo que se parecía al capo. Era una tarde en un tejado de Medellín con mucha lluvia y frío pocos ayudaban al capo.

En el tejado naranja pensó en todo lo que había vivido, toda la vida de rey que se dio años antes de aquellos instantes. Otros por su parte en la misma barriada de Medellín le huían al capo, temían que entrara a la casa a esconderse.

La persecución a Pablo Escobar - La persecución a Pablo Escobar
Foto: Caracol.

La persecución a Pablo Escobar, y la cortina

Escuchaba disparos a lo lejos era la famosa cortina que le hacían los delincuentes. Era una manera de distraer a la policía que se mantenía al acecho. Pero las municiones al cielo no lograban distraer al ejército que buscaba al capo.

Hambriento, con dolor en los pies, el capo buscaba a los mismos aduladores que ayudó durante años pero le habían dado la espalda. Incluso las famosas casas blancas que tuvo en las barriadas habían sido controladas por la policía de Medellín.

La persecución a Pablo Escobar - La persecución a Pablo Escobar

El capo se quedaba por horas en la lluvia revisaba a cada rato la pistola que llevaba encima. Le helaba la sangre salir de Colombia y más a Estados Unidos, era el más buscado. Tenía las piernas hechas nada por su peso.

No había futbolistas ese día, solo algunos que le hacían señas para que permaneciera escondido. Eran aquellos techos rojos de una Medellín que presentía su muerte y por todos lados la policía lo buscaba. El capo estaba solo, con un dolor de estómago perenne.

La persecución a Pablo Escobar - La persecución a Pablo Escobar

Los días que venían

En octubre de 1993 la muerte de “El Angelito”, el cual era el apodo que tenía León Puerta Muñoz era su fin. “El Angelito” era el hombre protector, el guardaespalda pero ya no estaba; de esta manera el capo estaba desprotegido.

Pocos sabían que se escondía en Los Olivos y pocos sabían que era el más buscado. El capo estaba en sus últimos días, sin saber que cuatro días después perdería la vida. No tuvo el cumpleaños que esperaba el 1º de diciembre, el 2 de ese mes falleció.

Sigue leyendo:Las riquezas de Pablo Escobar, el secreto oculto en Medellín