Nuevos documentos desclasificados por el Pentágono han vuelto a encender el debate sobre la presencia de vida extraterrestre en la Tierra. Un memorándum interno del FBI, fechado originalmente el 19 de octubre de 1966, detalla una serie de eventos que hasta hace poco permanecían bajo estricto archivo.
Según el texto, 1965 fue el año con mayor actividad de objetos voladores no identificados (ovnis) registrados hasta esa fecha, con reportes que van más allá de simples luces en el cielo.
Lo más impactante de este archivo es la descripción de supuestos tripulantes. Diversos testigos afirmaron haber visto naves aterrizar, de las cuales descendieron seres de baja estatura (entre 1.07 y 1.22 metros). Estos individuos fueron descritos vistiendo «trajes espaciales y cascos», una imagen que coincide con la iconografía clásica de la ciencia ficción, pero que en este caso fue reportada por personas que el FBI califica como «individuos de confianza».
Testigos de Élite y el Temor al Pánico
El documento subraya que los avistamientos no fueron obra de civiles sin preparación. Entre los informantes se encontraban agentes del orden, personal militar en servicio activo y pilotos de aerolíneas comerciales. El rigor de estos testimonios llevó a investigadores de la época, como Frank Edwards, a predecir un inminente «aterrizaje abierto» o contacto deliberado.
Edwards, autor del influyente libro ‘Platillos volantes… aquí y ahora’, sostenía que la Fuerza Aérea de los Estados Unidos mantenía una política de ocultamiento deliberado. Según el memorándum, el gobierno temía que revelar la verdad sobre la tecnología no humana y sus tripulantes desatara un pánico masivo incontrolable en la población mundial.
Del Papel a la Era Digital: Reportes Recientes
La desclasificación no solo mira al pasado. Los archivos incluyen entradas recientes, como un reporte de octubre de 2023, donde se documenta una entrevista realizada a través de FaceTime por un agente especial del FBI. El testigo relató haber observado una luz blanca y brillante, estacionaria en el horizonte, que tras diez segundos de inmovilidad se desplazó a gran velocidad hasta desaparecer.
Esta continuidad entre los reportes de hace seis décadas y los avistamientos digitales modernos sugiere que el fenómeno, lejos de ser una moda pasajera de la Guerra Fría, sigue siendo una prioridad de investigación para las agencias de inteligencia estadounidenses.
Lee más información en nuestro portal y mantente informado las 24 horas






